LinkWithin

Related Posts with Thumbnails
Mostrando entradas con la etiqueta Tailandia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tailandia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de abril de 2008

Tailandia. Con hippys en Bangkok


Para ir de Ko Tao a Bangkok, al comprar un billete, éste incluye barco hasta la península, y de ahí a la capital en un cómodo autobús. En total unas 9 horas. En el mismo barco un jipi tailandés me preguntó que a donde iba, le dije que a Bangkok y él me dijo que también. Me preguntó si había reservado hoteles en Bangkok y le dije que no. Entonces él me dijo “sleep free, sleep free, come with me” me sacó un mapa de la ciudad y me señaló la calle de Samsen. El hombre no sabía mucho inglés y me extrañaba que me dijera que podía dormir gratis. Insistió durante todo el viaje y como llegamos a Bangkok hacia la 1 de la noche, acabamos Txolo y yo yendo con él, a ver qué pasa.


meternos por una calles laberintísticas llegamos a una caseta junto al río en donde había mas rastafaris. Estábamos confusos y no veíamos dónde íbamos a dormir. Nos sacaron cosas para cenar y eran muy simpáticos. Decidimos quedarnos y fue una gran idea. A cierta hora de la noche nos dijeron que podíamos ir a dormir y nos metieron en la caseta; había 2 colchonetas, montones de ropa, un cuartito con un water, un lavabo y un ventilador. Lo alucinante es que ellos durmieron fuera, en el suelo. Decían que los europeos teníamos que dormir dentro porque nos pican los mosquitos!



Los dos días siguientes los pasamos conviviendo con ellos haciendo vida tailandesa. Les cogimos mucho cariño, por su amabilidad y simpatía. No nos dejaban pagarles nada, pero de vez en cuando nos íbamos a comprarles cosas de comer. No me imagino esa situación en España, que dos extranjeros sean tan bien acogidos sin pedir nada a cambio.

Vendían productos artesanales de cuero en Khao San Road y en cuanto vendieron un bolso dijeron “party tonight, party tonight”. Salir de fiesta con ellos fue algo divertídisimo (al final conseguimos que aceptaran a invitarles a rondas).


En total, en todo el viaje he utilizado muchísimos medios de transporte: Avión, Autobús cochambroso (Camboya), Autobús decente (Tailandia), Tuk-tuk, Taxi, Bicicleta, Moto, Catamarán, Barca, Kajac, Aletas :), Minibus, Coche, Camioneta y sobre todo, mis pies. Sólo faltó elefante, pero eso se lo dejamos a los fáhrang (turista en tailandés).

Día 24; de vuelta a España. Con muuuy pocas ganas.

Día 25: Día siguiente a mi vuelta y no paro de pensar en mis amigos de Phi Phi y las historias que me contaban, en los turistas y buceadores de todo el mundo que he conocido, en los humildes y generosos amigos de Bangkok con los que pasé momentos inolvidables y en las grandes sonrisas de la gente. Thailandia, ya te hecho de menos!


martes, 1 de abril de 2008

Tailandia. Bajo Golfo


Cogimos el barco a Krabi, una ciudad en la península. Ahí pasamos dos días tranquilos. Se puede hacer escalada, ir en elefante, relajarse en playas maravillosas y recibir masajes de una hora por 200 Thb si vas sólo, o por 150 Thab (3€!!!) si vas 2 o más personas. Me pareció un sitio para turistas mallores... o lunas de miel. Muy tranquilo.



Después dejamos de lado las costa de Andamán, nos dirigíamos al Bajo Golfo de Tailandia. Bus y barco a Ko Samui. Una de las islas más grandes y turísticas de Thailandia.

Si te gusta la fiesta has acertado, aunque a mí ese tipo de ocio no me va mucho. Grandes discotecas llenas de guiris bailando sudorosos música tecno... Aunque también puedes encontrar otros pubs que están bien, como el Reaggie Bar o el Irish Pub (ambos con música en directo).


3 días en Ko samui, Otra vez, volvimos a encontrarnos el servicio de habitaciones drogueril. No sé qué pintas llevábamos pero nos venían muchas veces a vendernos marihuana al cuarto. ¿Do you like Bob Marley cigarets? Me dijo un tailandés y no pude evitar reírme un rato. Tampoco dan mucho la tabarra, con decirles "No gracias" es sufieciente

Ko Samui no me aportó nada, me parece un sitio que no hace falta ver a pesar de que las agencias de viajes siempre lo incluyan como un destino. Tras esto nos fuimos en barco a Ko Phangan, esperando a la luna llena. Ahí se celebra una vez al mes la famosa Full Moon Party. Es una fiesta en la playa con música tecno, trance... con gente haciendo malabares con fuego y unas 10 000 personas de todo el mundo!



Fuimos 2 días a la fiesta esa, el día anterior no había tanta gente por lo que se estaba bastante bien y conocimos a un brasileño y un neozelandés con el que pasaríamos los 5 días siguientes (en Ko Phangan y Ko Tao).

El día Full Moon conocimos mucha gente y me encontré españoles, cosa que no me pasaba desde el primer día de Bangkok. La fiesta dura hasta altas horas de la mañana y los turistas aprovechan oara probar todo tipo de drogas, hasta magic mushroom o como se escriba.

Conviene alquilarse una moto para recorrer la isla que es preciosa (a mi me llevó un amigo que me hice, me da pánico coger una moto) . La carretera es todo altibajos pero en cuanto estás en un lugar alto, se divisan maravillosas playas y es casi imposible no bajarse de la moto a tomar alguna foto.



También si se va a Ko Phangan por estas fechas (cuando hay luna llena) hay que reservar habitación porque se llenan. Nosotros teníamos reservado un Bungalow y cuando llegamos estaba completo porque habían vendido más habitaciones de las que tenían. Así que nos llevaron a un hotel con piscina y aire acondicionado. ¡No salió mal la cosa! Fue la primera noche sin que me picaran los mosquitos.

Con toda la resaca y sin dormir, barco a Ko Tao. Una pequeña y encantadora isla cuyo mayor reclamo es el buceo. Es el mejor lugar para ver espectaculares arrecifes y muchos coloridos peces. De haber tenido más tiempo me hubiera cogido el curso para sacarme la licencia de buceo PADI (unos 3 días), pero acabé cogiendo una excursión de snorkel. Lo que vi fue parecido a lo que había en Phi Phi, excepto que me encontré en medio de un banco de millones de peces. No exagero. Desde el barco se veía como una mancha oscura que pensaba que se trataban de rocas pero resultó ser una montonada de peces sincronizados. También vi un tiburón, pero no pasa nada, son herbívoros, o eso me dijo un tailandés...

Por la noche también hay fiesta, a mí me gustó Lotus bar, con espectáculos de fuego en la playa, y esterillas en la arena con velas y buena música. Durante el día presencié una pelea entre un mono y un perro! Ganó el mono acojonando al pobre perro que se fue corriendo.


jueves, 13 de marzo de 2008

Tailandia. Accidente de avión y paraisos del sur





Volvimos de Camboya y pensábamos ir ese mismo día de Bangkok a Phuket (sur de Tailandia) en avión. Peeeero resultó que el anterior vuelo se había estrellado en Phuket y nos lo retrasaron hasta el día siguiente. En el avión teníamos mucho miedo, no podíamos parar de pensarlo. Siempre ves los accidentes de avión en la TV como algo que nunca le pasa a uno mismo, pero ¿por qué se accidentó un avión con el mismo recorrido que el nuestro y el mismo día? Me podrían haber vendido ese mismo vuelo pero tuve la suerte de que me vendieron el siguiente... ¿cosas del destino?


Con aquella rallada nos fuimos a un hotel cerca del aeropuerto para coger al día siguiente el avión a Phuket (con un par!) había mas gente en la situación, como dos alemanes puteros con los que me dediqué a beber una cerveza tras otra hasta que me fui a la cama dándome con las paredes.

Afortunadamente todo salió bien y una vez en el avión, la tensión se respiraba en el ambiente de la máquina (hasta había gente rezando).



Esa noche en Phuket salí sola por Bangla Road y unos alemanes (no los del hotel, sino otros que me adoptaron) me llevaron a una discoteca en el que sólo había cientos de prostitutas, chicos occidentales y... yo. Curiosa situación. Cuando vuelva prescinciré de Phuket, porque no hubo nada que me interesara.
Al día siguiente cogimos un barco a Phi Phi Don. La isla es una maravilla, es la isla del buen rollo. Por el día me iba a las playas y hablar con los nativos que son rastafaris con muchos tatuajes y muy simpáticos. Me contaban como vivieron el Tsunami que arrasó la costa de Andamán y me enseñaban a hacer trucos con las cariocas en la playa. La isla es como un puntito en el mar en donde se junta gente de todo el mundo: conocí viajeros de Filipinas, Argentina, Italia, EEUU, Canadá, Noruega, incluso uno de Martinica. Además por la noche siempre hay fiesta. En Apache bar vimos espectáculos de fuego y puedes bailar a lo loco con más turistas y ponerte mao-mao (borracho en tailandés) y en Carlitos bar me tomé unas cervezas en mesitas en la playa con unos submarinistas. Buen ambiente.




El segundo día cogimos una excursión por 500 Thb (unos 10 €) que se llama Sunset en el que te llevan a Monkey Beach (donde hay muchos monos cabroncetes), a hacer snorkel y kajac por Phe Phe Lee en donde vimos preciosos peces y paisajes y una comunidad de gente que vive en una cueva. También nos llevaron a Maya Beach, la playa en donde se rodó la película La Playa. Por último, cena en el catamarán viendo la preciosa puesta de sol.



Noche festiva pensando en las pocas ganas que tenía de irme, me hubiera quedado una buena temporada, la verdad, hasta me ofrecieron quedarme como camarera. Pero me acordé de que allá lejos, hay una carrera universitaria que terminar...

sábado, 8 de marzo de 2008

Tailandia. 1º Parte

Añadir imagen
Aunque he comenzado hablando de Camboya, mi viaje comenzó en Tailandia, concretamente en Bangkok.

Si algo te gusta, hazlo, siempre que no le haga ningún daño a nadie. Aunque te parezca una locura o o algo ridículo. A mí me gusta viajar y había dos destinos que me llamaban mucho la atención a pesar de estar lejísimos. ¿Y por qué no? Además, necesitaba un cambio de aires después de haber tenido 7 asignaturas para septiembre (finalmente todas aprobadas y con nota!).



Así que nada, ahorré dinero y me fui con un amigo de Zatagoza, Txolo.

Que tampoco es tan caro, con todo lo que he vivido gracias al viaje, aseguro que merece la pena: en vuelosbaratos.com se puede encontrar el vuelo. Recomiendo salir desde Londres con Qatar Airways (aunque yo fui con la australiana Qantas) Por ejemplo un vuelo de ida el 8 de septiembre y vuelta el 2 de octubre desde Madrid sale ahora por 800€; en cambio, desde Londres son 585€. Los transportes ahí son bastante baratos y el alojamiento y la comida también, siempre dependiendo de la comodidad que quieras.



Tras un viaje muy largo llegamos a la capital de Siam. Por el camino en el taxi alucinábamos con lo que veíamos, sobre todo al ver que en una moto podía llegar a haber incluso una familia de cinco personas!

Bangkok es una gran ciudad llena de contrastes (como seguramente habréis oído) , en donde en principio parece que es todo locura y la contaminación, pero poco a poco empiezas a absorber y a amar la fuerza que impregna la ciudad. Hay gente que no le gusta, pero a mí me ha encantado, es una ciudad que nunca se apaga.



Fuimos a Khao San Road, que es la famosa calle de mochileros en donde hay muchos bares, tiendas, puestos,etc. En aquella calle y las de alrededor hay muchas guesthauses para alojarse. Nosotros fuimos a la calle Samsen que está cerca pero es más tranquila que Khao San.
Aquí quedamos con el tío de Txolo, Pepe, que vive en Bangkok con su novia laosina y nos fuimos a cenar.

Aún no sabía todo lo que me iba a pasar durante el viaje. La gente que iba a conocer, las situaciones en las que me iba a ver. Sólo era una chica normal de 21 años, que había aterrizado en un lugar exótico, con una mochila, una guía de viajes y los ojos bien abiertos.

-En Bangkok fui a ver el templo de Wat Phra y al mercado de Chatuchak, dónde puedes encontrar camisetas guapas por 3€, falsificaciones de todo tipo, telas, decoración, bisutería... hasta peces en bolsas! Por la noche fuimos a Saxofon; un bar muy bonito en el que hay música jazz en directo. Los músicos son muuuuy buenos y cuando nos fuimos del pub se despidieron de nosotros. Si es que los tailandeses son muy amables y siempre tienen una gran sonrisa para ti. Se está cómodo, al segundo día ya me atreví a salir sola(uuuhh!!!) y un señor me paró y me dijo “Welcome to Bangkok”, me preguntó de dónde era y me contó los timos que les suelen hacer a los turistas para que tenga cuidado. Ya me las sabía porque las había leído en la guía, pero me gustó que alguien hiciera eso sin conocerme de nada.

Khao San Road: