LinkWithin

Related Posts with Thumbnails

jueves, 13 de marzo de 2008

Tailandia. Accidente de avión y paraisos del sur





Volvimos de Camboya y pensábamos ir ese mismo día de Bangkok a Phuket (sur de Tailandia) en avión. Peeeero resultó que el anterior vuelo se había estrellado en Phuket y nos lo retrasaron hasta el día siguiente. En el avión teníamos mucho miedo, no podíamos parar de pensarlo. Siempre ves los accidentes de avión en la TV como algo que nunca le pasa a uno mismo, pero ¿por qué se accidentó un avión con el mismo recorrido que el nuestro y el mismo día? Me podrían haber vendido ese mismo vuelo pero tuve la suerte de que me vendieron el siguiente... ¿cosas del destino?


Con aquella rallada nos fuimos a un hotel cerca del aeropuerto para coger al día siguiente el avión a Phuket (con un par!) había mas gente en la situación, como dos alemanes puteros con los que me dediqué a beber una cerveza tras otra hasta que me fui a la cama dándome con las paredes.

Afortunadamente todo salió bien y una vez en el avión, la tensión se respiraba en el ambiente de la máquina (hasta había gente rezando).



Esa noche en Phuket salí sola por Bangla Road y unos alemanes (no los del hotel, sino otros que me adoptaron) me llevaron a una discoteca en el que sólo había cientos de prostitutas, chicos occidentales y... yo. Curiosa situación. Cuando vuelva prescinciré de Phuket, porque no hubo nada que me interesara.
Al día siguiente cogimos un barco a Phi Phi Don. La isla es una maravilla, es la isla del buen rollo. Por el día me iba a las playas y hablar con los nativos que son rastafaris con muchos tatuajes y muy simpáticos. Me contaban como vivieron el Tsunami que arrasó la costa de Andamán y me enseñaban a hacer trucos con las cariocas en la playa. La isla es como un puntito en el mar en donde se junta gente de todo el mundo: conocí viajeros de Filipinas, Argentina, Italia, EEUU, Canadá, Noruega, incluso uno de Martinica. Además por la noche siempre hay fiesta. En Apache bar vimos espectáculos de fuego y puedes bailar a lo loco con más turistas y ponerte mao-mao (borracho en tailandés) y en Carlitos bar me tomé unas cervezas en mesitas en la playa con unos submarinistas. Buen ambiente.




El segundo día cogimos una excursión por 500 Thb (unos 10 €) que se llama Sunset en el que te llevan a Monkey Beach (donde hay muchos monos cabroncetes), a hacer snorkel y kajac por Phe Phe Lee en donde vimos preciosos peces y paisajes y una comunidad de gente que vive en una cueva. También nos llevaron a Maya Beach, la playa en donde se rodó la película La Playa. Por último, cena en el catamarán viendo la preciosa puesta de sol.



Noche festiva pensando en las pocas ganas que tenía de irme, me hubiera quedado una buena temporada, la verdad, hasta me ofrecieron quedarme como camarera. Pero me acordé de que allá lejos, hay una carrera universitaria que terminar...

sábado, 8 de marzo de 2008

Tailandia. 1º Parte

Añadir imagen
Aunque he comenzado hablando de Camboya, mi viaje comenzó en Tailandia, concretamente en Bangkok.

Si algo te gusta, hazlo, siempre que no le haga ningún daño a nadie. Aunque te parezca una locura o o algo ridículo. A mí me gusta viajar y había dos destinos que me llamaban mucho la atención a pesar de estar lejísimos. ¿Y por qué no? Además, necesitaba un cambio de aires después de haber tenido 7 asignaturas para septiembre (finalmente todas aprobadas y con nota!).



Así que nada, ahorré dinero y me fui con un amigo de Zatagoza, Txolo.

Que tampoco es tan caro, con todo lo que he vivido gracias al viaje, aseguro que merece la pena: en vuelosbaratos.com se puede encontrar el vuelo. Recomiendo salir desde Londres con Qatar Airways (aunque yo fui con la australiana Qantas) Por ejemplo un vuelo de ida el 8 de septiembre y vuelta el 2 de octubre desde Madrid sale ahora por 800€; en cambio, desde Londres son 585€. Los transportes ahí son bastante baratos y el alojamiento y la comida también, siempre dependiendo de la comodidad que quieras.



Tras un viaje muy largo llegamos a la capital de Siam. Por el camino en el taxi alucinábamos con lo que veíamos, sobre todo al ver que en una moto podía llegar a haber incluso una familia de cinco personas!

Bangkok es una gran ciudad llena de contrastes (como seguramente habréis oído) , en donde en principio parece que es todo locura y la contaminación, pero poco a poco empiezas a absorber y a amar la fuerza que impregna la ciudad. Hay gente que no le gusta, pero a mí me ha encantado, es una ciudad que nunca se apaga.



Fuimos a Khao San Road, que es la famosa calle de mochileros en donde hay muchos bares, tiendas, puestos,etc. En aquella calle y las de alrededor hay muchas guesthauses para alojarse. Nosotros fuimos a la calle Samsen que está cerca pero es más tranquila que Khao San.
Aquí quedamos con el tío de Txolo, Pepe, que vive en Bangkok con su novia laosina y nos fuimos a cenar.

Aún no sabía todo lo que me iba a pasar durante el viaje. La gente que iba a conocer, las situaciones en las que me iba a ver. Sólo era una chica normal de 21 años, que había aterrizado en un lugar exótico, con una mochila, una guía de viajes y los ojos bien abiertos.

-En Bangkok fui a ver el templo de Wat Phra y al mercado de Chatuchak, dónde puedes encontrar camisetas guapas por 3€, falsificaciones de todo tipo, telas, decoración, bisutería... hasta peces en bolsas! Por la noche fuimos a Saxofon; un bar muy bonito en el que hay música jazz en directo. Los músicos son muuuuy buenos y cuando nos fuimos del pub se despidieron de nosotros. Si es que los tailandeses son muy amables y siempre tienen una gran sonrisa para ti. Se está cómodo, al segundo día ya me atreví a salir sola(uuuhh!!!) y un señor me paró y me dijo “Welcome to Bangkok”, me preguntó de dónde era y me contó los timos que les suelen hacer a los turistas para que tenga cuidado. Ya me las sabía porque las había leído en la guía, pero me gustó que alguien hiciera eso sin conocerme de nada.

Khao San Road: