miércoles 18 de noviembre de 2009
¿Dónde estoy?
sábado 14 de noviembre de 2009
ISLA SUOMENLINNA, Finlandia


Suomenlinna es un grupo de islas unidas por puentes, muy importante para los finlandeses. Aquí se forjó parte de la historia de Helsinki: en 1748 los suecos construyeron esta fortaleza incluida en el Patrimonio Mundial de la Humanidad para defenderse de los rusos, aunque a éstos poco les obstaculizó la fortaleza para vencerles. Como curiosidad, antes se llamaba Viapori (fortaleza sueca) y actualmente su nombre es Suomenlinna (fortaleza finlandesa), desde que Finlandia se independizó de Rusia.

Es un barrio sin pavimentar y con casas estilo nórdico, rodeado por agua.

Cerca del puente que une las dos islas principales, Iso Mustasaari y Susisaari está el centro de visitantes de la Cámara del Inventario, donde facilitan información turística y planos, y organizan visitas guiadas a pie en verano. El mismo edificio alberga el Museo de Suomenlinna, donde se explica la historia de la isla.


Pues bien, hacía diez minutos que había llegado a la isla, la estaba recorriendo despacito, manteniendo una conversación interna, propia de cuando una lleva sola bastante rato. ¿Por qué no sabemos mantenernos "callados"?
Pero una voz me interrumpió:
- Perdona, ¿podrías sacarme una foto? -me preguntó una chica de mi edad, que llevaba un camarón profesional colgando del cuello.
-¡Vale!
A partir de ahí nos recorrimos juntas la isla pues teníamos varias casualidades en común:
-Las dos estábamos viajando solas.
-Las dos nos estábamos alojando vía couchsurfing.
-A las dos nos alojaba un helskinense llamado Markus.
-Nuestro futuro se encuentra entre el signo de interrogación y los puntos suspensivos.
La diferencia es que ella era húngara y le apasionaba Finlandia, por eso estaba estudiando finés, un idioma difícil (como el húngaro) que sólo lo hablan 5 millones de personas. Dice que su padre le había aconsejado que aprendiera español, que es más útil, pero que claro; si quería quedarse a vivir en Finlandia, tenía que aprender el idioma.
Razón no les falta a ninguno de los dos.
Muchos turistas llegaron a la isla ese día con el fin de sacar unas fotos, dar un agradable paseo y volver a Helsinki. Nadie haría nuevas relaciones.
En realidad nosotras tampoco. Estuvimos manteniendo conversaciones tan agradables como banales, pero no nos dimos email, facebook ni ningún sistema de contacto.
En cambio, nos hicimos una foto la una a la otra para acordarnos de que las casualidades existen, de que siempre hay gente en una situación parecida a la nuestra, caminando por la misma isla.
sábado 7 de noviembre de 2009
HELSINKI, Finlandia

Me acomodé en la cubierta y conocí a un portugués que se llamaba José. Me contó que se había enamorado de una chica de Riga. Que estaba incluso dispuesto a mudarse a la capital letona. En cambio, la moza le había dicho que ya había tenido una relación a distancia y que no quería volver a repetir aquella experiencia. José estaba realmente obsesionado por la letona, decía haber encontrado por fin a La mujer. También me contó que había cambiado su itinerario de viaje por ella.
El amigo de José dormía como un tronco.
Creo que cuando un pensamiento te ronda la cabeza constantemente y no tienes con quién hablarlo, se lo cuentas a cualquiera (me dijo que su compañero siempre se dormía). En ese caso fui yo la que estuve las 2,5 horas del viaje escuchando su culebrón.
A ver cómo acaba la historia, me pareció que no pintaba muy bien...

Llegué a Helsinki y me agencié con un mapa de la ciudad, me alegré de ver que la calle Hietamientaku estaba bastante cerca del puerto. Ahí vivía Markus, el chico de couchsurfing que me iba a hospedar unos días. Hacía calor y estaba cansada, así que me paré a descansar en un parque –un cementerio, en realidad-.

Markus vivía en una residencia de estudiantes, que en verano se convertía en un hostal para viajeros.
Subí a su habitación y me saludó efusivamente en un perfecto español. Le obsequié con jamón serrano, pero una vez más me había buscado un couchsurfer vegetariano (es la 4ª vez que me ocurre), saqué el plan B: Vodka de Estonia. Como en Finlandia el alcohol es muy caro, sí que fue bienvenido; por ejemplo, una cerveza en el supermercado cuesta 2€. Los impuestos del alcohol son muy altos para que la gente no beba tanto, medida que no funciona.
Markus venía de hacer yoga y estaba leyendo una guía de viajes de
Me explicó que Brasil es lo contrario a Finlandia. Ahí, la gente está siempre en la calle, hay mucho contacto físico y siempre se acoge bien al que viene de nuevas.
En cambio en Finlandia la gente ni se saluda por los pasillos o los ascensores de la residencia, les cuesta socializar y cuando alguien llega nuevo, se le ve como una amenaza para el grupo. Además, el 50% de las mujeres entre 18 y 26 años toman antidepresivos. Estamos de acuerdo en que deberían recetar viajes a Brasil en vez de drogas.
Vivió en Río y en pleno Amazonas. Me contó que admiraba a su gente. Tenían mucho silencio y maneras diferentes de comunicarse y entender el mundo. Se sentían parte de la naturaleza y no un usuario de ella.
“Qué interesante es hablar con Markus” –pensé-.
También me relató alguna anécdota como que le propusieron hacer de Jesús en una obra teatral. ¿Por qué tienen una idea de Jesús como un tío rubio de pelo largo?, ¡Eso es imposible!- me dijo.

Al rato llamó alguien a la puerta, era un francés, también de couchsurfing. Glaciólogo que estudiaba el cambio climático.
Como curiosidad; Markus había tenido una experiencia chamanística en el Amazonas en la que se vio como el hombre de hielo, motivo por el que aceptó de inmediato la solicitud del francés.
Le pregunté por qué hay tantos somalíes en Helsinki.
Es una de las mayores minorías en Finlandia. Había muchos refugiados somalíes en Rusia, pero cuando cayó
-Mira por la ventana, ese señor lleva meses sentado solo en ese banco. Me parece un ejemplo de la diferencia cultural, él seguramente es somalí y ellos siempre aprovechan más los espacios públicos como los parques, nosotros nos quedamos en nuestras saunas.
Nos fuimos los tres al sótano. Cuando los estudiantes dejaban la residencia, aquí se almacenban los objetos que éstos habían dejado. Me agencié un gorro muy calentito y una cazadora. ¡Había hasta un piano!
Nos pusimos a jugar a un futbolín que algún estudiante había abandonado. Era como estar en un mercadillo, pero gratis.
También subimos al tejado para ver Helsinki de noche.
-Mira, ahí actuará Madonna el jueves, yo lo escucharé en la otra orilla del río, que paso de pagar entrada.
Me doy cuenta de que Madonna y yo llevamos la misma ruta.
-Qué suerte habéis tenido con el tiempo, este calor sólo lo hace dos semanas al año.-Nos dijo Markus.
Al día siguiente me fui a ver la ciudad mientras él estaba en la biblioteca. No hay mucho que ver, es una ciudad pequeña, sólo 560 000 personas viven en ella. Es de esperar, pues aunque Finlandia sea un gran país en cuanto a extensión, sólo tiene 5 millones de habitantes. La mayor parte del territorio está despoblado y cubierto de bosques y lagos; lo que le ha dado el apodo de “El país de los lagos”.

-Kauppatori, un mercado en el puerto en el que encontrar productos samis, puestos de comida y desde dónde se toma el ferry a la isla de Suomenlinna, a la que le dedicaré un post aparte.

-Junto a Kauppatori, la catedral ortodoxa Uspenski. Está construida con ladrillos rojos y tiene 13 cúpulas doradas que representan a Jesús con sus discípulos.

-Senaatintori o Plaza del Senado, cuyo monumento más destacado es la catedral luterana Tuomiokirkko.

Junto a ésta vi un cartel que mezclaba Helsinki con Pamplona utilizando el Tuomiokirkko y los toros. Alucinógeno.

-La avenida Esplanadi, llena de cafeterías, bandas de música, etc. Mirad que serias están las finlandesas con las que me topé.

-Kiasma, el Parlamento y Kansallismuseo o Museo nacional.

-Un paso de cebra curioso.

-La Agricola Church, y cerca de ella, un mercadillo en el que la gente había vaciado sus trasteros para ganar unos eurillos.

- El Kaivopuisto Brunnsparquen.
Aquí se encuentra el mayor número de barnaclas cariblancas, un ave que se ve por Helsinki campando a sus anchas. Perdonad mi ignorancia, en el momento de hacer el vídeo no tenía ni idea de qué tipo de ave me había encontrado. En el colegio deberían enseñarnos más sobre aves y árboles, que luego no salimos del gorrión y la paloma; el pino y la palmera.


Al sur del parque se encuentra el Mar Báltico; mientras que al norte zonas residenciales, en donde se encuentran numerosas embajadas extranjeras. Me di un paseo por esta tranquila zona en la que los jardineros me saludaban con una gran sonrisa.

El tercer día, me fui al parque nacional de Nuuksio porque me lo recomendó Markus –no salía en mi guía-. Me dijo, "si quieres ver paisajes típicos finlandeses, basta con que tomes un bus y en media hora estarás entre bosques y lagos". A este lugar también, le dedicaré otra entrada.
Me había avisado de que ese día llegaría a las dos de la noche y me dejó las llaves por si quería salir por la noche.
Tras siete horas caminando por Nuuksio, volví a Helsinki y sorprendentemente no estaba cansada, el buen tiempo y el aire limpio me habían sentado bien.

Bajé al patio a leer un periódico que me encontré y había mucha gente joven, pues como ya he dicho, esta residencia de estudiantes, en verano acoge viajeros.
Un italiano llamado Emiliano –más bajo que yo aún- me dijo que estaba viajando sólo y que el somalí del banco era compañero suyo de cuarto. No sabía cómo se llamaba ni a qué se dedicaba.
-Ese tío me ha dicho que precisamente por eso no le gustan las personas, porque hacen muchas preguntas. Lo peor de todo es que huele a rayos- Comentó el italiano.
Vaya suerte de compi.
Los dos llevábamos un itinerario muy parecido (como Madonna). Decidimos ir a tomar algo por ver qué se cuece en Helsinki de noche pero no con muchas pretensiones, por lo caro que son las cosas.
Cuando salimos del hostal, vimos a su compañero de cuarto tomando fotos de un coche de policía; raro, raro, raro…
Probamos suerte en algunos de los bares de estudiantes cercanos a la estación. Nos pedimos una cerveza y sólo nos costó 1,80. ¿Qué barato para ser Finlandia, no?
Pues no, se trata de una cerveza que casi no tiene alcohol. La normal cuesta más.
Después fuimos a la zona norte y Emiliano me maldijo por hacerle caminar tanto –no suelo utilizar el transporte urbano, porque el camino ya me parece interesante-. La zona de Kallio es más barata pues se conoce, o bien por ser la zona bohemia, o por ser un barrio de mala muerte. Esto último no nos lo pareció en absoluto, será que cualquier barrio de una ciudad española o italiana tiene peor aspecto que una mala zona de Helsinki. Aquí pudimos tomarnos algunas cervezas a precio normal pero cerraron muy pronto, hacia las dos.
Por el día se pueden visitar galerías de arte en Kallio y respirar un ambiente menos pijo que en el centro.
Vamos, que en Finlandia “hay de to”.
miércoles 4 de noviembre de 2009
TALLIN, Estonia

A sólo 80km separado de Helsinki por el mar Báltico, Tallin es una parada casi obligatoria para los que visitan Helsinki, casi como si fuera un barrio más de la capital finlandesa. Unos acuden para aprovechar los precios mucho más bajos que en Finlandia, otros, para disfrutar de una ciudad medieval tan bonita y cuidada como esta.

Entre Rusia y Escandinavia, esta antigua república soviética ha sufrido una rápida transformación desde su independencia en 1991, en especial, con Internet y el teléfono móvil y el sector de las TIC tiene hoy en día gran relevancia en el PIB del país.
En 2004 entró en la Unión Europea.
Vamos a darle un poco a la historia de la etapa soviética:
-La colonización rusa, sumada a los estragos demográficos de la guerra, alteró la composición étnica tradicional de la población. La tercera ola de deportaciones en masa tuvo lugar en 1949, cuando se calcula que fueron enviados a Siberia 40.000 estonios, en su mayoría productores que se resistían a la colectivización forzada impuesta por las autoridades. La mitad de los deportados murieron, mientras que la otra mitad no pudo volver hasta los años 60.
-Militarización: Una importante instalación militar era la ciudad de Paldiski, que en 1962 pasó a ser un centro de entrenamiento de submarinos nucleares de la Marina Soviética. Con sus dos reactores nucleares basados en tierra, y sus 16.000 personas empleadas, era la mayor instalación de su clase de toda la Unión Soviética.
-Rusificación: durante los 45 años de ocupación aproximadamente medio millón de ruso-parlantes fueron trasladados a Estonia por la administración para implantar la industrialización y la militarización. Hoy en día, el 26% de la población es rusa.
-Economía: La dominación soviética repercutió negativamente en el crecimiento económico de Estonia, siendo casi nulo en comparación con otras economías de su entorno, como la finlandesa o la sueca, con las que Estonia estaba a la par antes del comienzo de la II Guerra Mundial.
-La Revolución Cantada: tras muchas otras revoluciones, en agosto de 1989, unos dos millones de estonios, letones y lituanos formaron una cadena humana de más de 560 km, desde Tallin hasta Vilna, para exigir la independencia de los Estados bálticos. Moscú aceptaría la autonomía económica de la república el 27 de noviembre.
Y ahora volvamos a mi experiencia en Tallin.

Me bajé del bus con origen en Tartu en la estación de buses de Tallin. No encontré ahí ninguna oficina de cambio ni de información. Había cometido un error, mi mapa era sólo del centro de la ciudad y mi hostal no se ubicaba ahí. Necesitaba un mapa mayor.
Al final una señora muy maja me indicó el bus que tenía que coger y dónde me debía parar. El Hostel Mahtra era el más barato que había encontrado en Internet y se encontraba en número 44 de la calle con su mismo nombre, a las afueras de Tallin.

En realidad lo que pensaba que iba a ser una calle, resultó ser una gran explanada con bloques soviéticos dispuestos como setas, no formaban calles y encontrar el número 44 fue un poco complicado para mí, que no estoy acostumbrada.
En todo el hostal no había nadie, excepto la recepcionista, que no me dejó pagar con tarjeta y me tuve que ir a un banco a cambiar pelas.

Me empecé a sentir sola y me dije, "vete al centro". Tras haber cenado, tomé un bus y me senté en un banco de un parque de Tallin.
A los diez minutos se sentó un chico a mi lado:
- Hei, mida sa siin teed?
- Lo siento, no hablo estonio –en inglés-.
A partir de aquí en inglés:
- ¿Y de donde eres? Yo soy Even, de aquí.
- De España, viajo sola, Inés, encantada.
- Estoy hasta los huevos de mis amigos, bueno en realidad amigos tengo 3, éstos son sólo colegas para beber.
- ¿Y eso?
- Se están pegando con un grupo de rusos y paso de meterme en medio y eso que la semana pasada me robaron la cartera; los rusos siempre dando mal.
Al rato vino una “amigo" suyo.
-¿Eso de ahí es vodka?
-Sí.
-Dame.
Cogió la botella y se limpió las heridas provocadas por las peleas. Se fueron.
Me quedé con Even que me contó algunas anécdotas con las que conocería un poco más Estonia.
-Mi hermano es un gangster de la mafia estona, pero no lo conozco mucho. Sólo que una vez unos rusos se estaban metiendo conmigo, se acercó mi hermano y salieron corriendo.
-No se te ocurra cruzar el paso de cebra en rojo que los polis son unos cachondos. Si te ven no te harán pagar multa pero te obligarán a cruzar 10 veces. Siendo que tarda un minuto en cambiar de color, por lo menos estarás 20 minutos haciendo el mamón.
-Me gusta mucho Estonia y estoy muy orgulloso de ser de aquí. Incluso me gusta que tengamos nuestra propia lengua y que sea tan complicada. Nuestros edificios son muy bonitos, excepto los grises soviéticos, claro. (Los estonios en general son muy patriotas).

Nos fuimos de cañas por algunos de los múltipes bares del casco. En el Hell Hunt tomamos sidra (sin escanciar), que debe ser bastante típico.
No fui capaz de aguantar hasta la hora en que comienza a funcionar el transporte urbano y además no quería estar hecha unos zorros al día siguente: así que me volví en taxi. No recuerdo el precio, sorry.
Al día siguiente quedamos a comer en el restaurante Kathmandu, que como él me dijo, “Es barato y ponen platos grandes”. Even, además de los tallarines, se pidió un Kéfir, una bebida a base e leche fermentada con un hongo, muy común en las repúblicas bálticas. Personalmente el Kéfir me da un poco de asquete, por recuerdos de mi infancia. Mis padres estuvieron mucho tiempo bebiendo Kéfir todos los días porque es muy saludable, pero no me gustaba abrir la nevera y tener un hongo coliflorero saludándome todos los días.

-Russalka Monument. Una estatua construida en honor al barco armado Russalka que a finales del siglo XIX se hundió en el trayecto de Tallin a Helsinki, muriendo toda la tripulación.

-La Ciudad Medieval o Casco Histórico. Todo lo que viene a continuación se encuentra aquí.

-La plaza del Ayuntamiento frente unos edificios de tonos pastel.


-La Raeapteek o farmacia municipal. Aquí me senté a ver la plaza y notaba que todo el mundo me estaba haciendo fotos. En realidad estaban fotografiando la botica más antigua de Estonia, que funciona desde 1422.

-Paks Margareeta o el baluarte de Margarita la Gorda. Even me contó que estaba construido en piedra caliza.

-Un monumento en memoria de las 852 personas que murieron en el hundimiento de un ferry de pasajeros en Estonia el 28 de septiembre de 1994. Se pueden leer todos los nombres de las víctimas.

-La catedral de Alexander Nevsky es una preciosa catedral ortodoxa construída en la colina de Toompea en el año 1900, cuando Estonia formaba parte del imperio zarista ruso. La foto la he robado, se me olvidó sacar la cámara.

Me despedí de Even porque tenía que ir a su pueblo a visitar a sus padres. Espero encontrame más Evenes por mi viaje. El día siguiente estaría de relax por Tallin hasta la hora de tomar un barco a Helsinki.
Head aega, repúblicas bálticas!

sábado 31 de octubre de 2009
¡Y LO CONSIGUIÓ!
!Sigue así!
Ahora, el dos de noviembre me comeré las uñas y esperaré su crónica del evento en su blog. Se trata de charlar sobre escritura de viajes con el periodista y escritor Javier Reverte en el Hotel Kafka (una escuela de letras de Madrid). Asistirán otros bloggers seleccionados y habrá unas cañas y vinitos.
Como ya comenté, a mí también me han invitado (y eso que, como mucho, me invitaban a salir del bar) y me da mucha rabia no poder ir. Cuando estaba leyendo alguno de sus libros, no me imaginé que me iban a invitar a charlar con él. Pero como no hay vuelos baratos de Münster a Madrid -ni desde ciudades cercanas- aquí me quedo, deseando a los que asistan que se lo pasen muy bien, que aprendan mucho y que no se pasen con el vino.
A aquellos que hayan estudiado Comunicación o Periodismo, les recomiendo La aventura de viajar. Historias de viajes extraordinarios (2006). A los que no, también.
"Javier Martínez Reverte narra sus aventuras por gran parte de La Tierra. En un principio como periodista de los viajes de personas de importancia política, pero eso no le termina de llenar. En esos viajes, más que viajar, valga la redundancia, yo creo que hace turismo con un séquito de periodistas de otros periódicos cumpliendo con la misma misión que él. Más tarde se da cuenta que tiene que viajar en el estricto sentido de la palabra, sin hoteles de lujo, sin tener que saludar a personas importantes, etc. Sino únicamente siendo un ciudadano más de la población en la que se encuentre. "
jueves 29 de octubre de 2009
Injusticia de RENFE
Ambos estamos invitados a un evento en Madrid, una charla con Javier Reverte sobre escritura de viajes a la que asistirán otros bloggers seleccionados y tras ella, unas cañas y unos vinos. Algo muy interesante; la oportunidad de conocer a este gran escritor y a otras personas con las que compartimos esta afición de escribir nuestros viajes de modo gratuito. Yo no puedo acudir porque tengo que estar en Alemania, algo que me fastidia profundamente, pero esperaba que Miguel pudiera ir y contarnos a todos qué tal fue el evento.
Copio tal cual el post en el que Miguel protesta y con toda la razón del mundo:
"Cuando parece que todo está tranquilo, siempre tiene que haber alguien que intenta amargar la vida de la gente de bien.
Os aseguro que lo que menos me apetece es nombrar a esta cuadrilla de impresentables que todo el mundo conoce como RENFE.
Todos conoceis una de mis herramientas de viajero: Scooty II. (véase el post"mis herramientas de viajero" pinchando aquí)
Próximamente, voy a viajar a Madrid a un evento del cual os informaré, como viajo solo y para asegurarme la movilidad quiero hacerlo con scooty, una silla de ruedas con forma guay.
Cual es mi sorpresa cuando llamo a RENFE, al teléfono de ATENDO, que es el servicio para "ayudar" a las personas con Capacidades Diferentes, y me dicen, QUE NO PUEDO SUBIR MI SCOOTER AL AVE, a mi pregunta ¿porqué?, me contestan que porque lo dice la normativa.
Desde aquí, os digo que eso es FALSO., la normativa habla de dimensiones máximas por encima de las cuales no se admitirán vehículos especiales. Esas dimensiones son:
ANCHURA................................................ MAXIMO 70 CMS, mi scooter mide 64
LARGURA, O PROFUNDIDAD............. MAXIMO 1,30 MTS, mi scooter mide 1,30 mts
ALTURA.................................................... MAXIMO 1,40 MTS, m scooter mide 1,225 mts.
1.- "chivarme" (osea, contárselo) a la agencia low cost estatal, es decir EL DEFENSOR DEL PUEBLO
2.- Publicar un post para que todos sepais como colabora RENFE en la integración de las personas con Capacidades Diferentes.
3.- Enviar este post como COMUNICADO A TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACION.
4.- ALICIA MORA, DEL BLOG LAPICES PARA LA PAZ, que os recomiendo visiteis, me ha ofrecido publicarlo en su blog para difundirlo, gracias Alicia, eres un sol.
5.- Hacer un llamamiento a todos mis seguidores, lectores y amig@s, para que me ayudeis, para que difundais esta barbaridad a cuanta más gente mejor.
Agradeceré los comentarios solidarios de todas y de todos, que me consta que los va a haber, pero esta vez os pido un pasito más, LLAMO A LA INSURGENCIA PACIFICA , enviándole un email a RENFE, haciéndole ver la barbaridad que está cometiendo con muchas personas que usan este medio de locomoción que, por otra parte no es barato y, por desgracia no todo el mundo puede tener.
el enlace para enviar un e mail reclamando a través de atención al cliente es el siguiente
ATENCIÓN AL CLIENTE DE RENFE
Hoy me han colmado la paciencia, os lo aseguro.
Como conoceis, he volado por los árboles, he remado, he buceado, he bajado rápidos de río, he volado en ultraligero y he cabalgado. Nadie, insisto, Nadie en Costa Rica me ha puesto un "pero", un "Es que..", NADIE, al contrario, facilidades. Vuelvo a España, mi pais, un pais que apuesta por estar entre los 20 paises punteros.... ¿y que me encuentro?. Soy una persona de fuertes convicciones sociales, y como buen aragonés soy tozudo, pero os aseguro, que hoy he dicho BASTA YA, no lo podemos permitir. Continuamente se están lesionando derechos morales de personas como yo, o en peores situaciones sociales o económicas. No sirve de nada rebajar bordillos, eliminar barreras si, las más importantes que son las de la humillación por malas órdenes, o por buenas normas, que las aplican mal, no conseguimos superarlas.
Cuando a una persona con una capacidad diferente le dicen NO SUBAS TU SILLA, le están diciendo que deje sus piernas, que se separe de una parte de sí mismo, que se separe de su LIBERTAD.
BASTA YA, GRITAD TODO EL MUNDO CONMIGO BASTA YA, Y HACERSELO SABER A RENFE Y A QUIEN HAGA FALTA.
Desde el más absoluto cabreo y reblinque, os digo a todos que GRACIAS DE NUEVO POR LEERME.
Por supuesto, y para proteger la integridad de las personas que decidan publicar este comunicado, yo JOSE MIGUEL NONAY ALMALE, asumo la absoluta responsabilidad y soy el autor de cada una de estas palabras expuestas aquí.
PARA ACABAR CON ESPERANZA, OPTIMISMO Y BUEN ROYITO, QUIERO AGRADECER A LOS 83 seguidores de mi blog, a los más de 70 en FACEBOOK Y LOS MÁS DE 10.000 lectores que han llevado a A SALTO DE MATA y a este bloguero, cabreado pero animado a seguir adelante, hasta aquí, desde marzo de este año, QUIERO TRANSMITIR, CON MAYUSCULAS, MI ORGULLO PORQUE OS TENGO A TODOS TAN CERQUITA Y POR VUESTRO APOYO.
P.D. que después de este cabreoooooo, os llevaré con la imaginación hasta otro lugar precioso donde los tambores de la tierra tocan acordes que sugieren otros tiempos, y otra época.....
Hasta entonces."
sábado 10 de octubre de 2009
TARTU, Estonia

Tomé un bus a las 8:30 por 10,90 Lv ó 15,50€.
Llegué a Tartu a las 12:30. Todos los carteles estabam en un idioma incomprensible; pero quería comer algo. Me dirijí a un puesto de comida y me encontré con el siguiente cartel y una tendera que no sabía inglés.

Como siempre, queda lo de señalar con el dedo -lo que sea-, que de todos modos me daría algo de comer, no creo que me vendiera un paquete de tornillos. Al final comí una especie de Kebap, sentada en un bonito y florido parque, esperando a que llegar Karl, el couchsurfer que me iba a alojar.
Cuando vino no me reconoció y pasó varias veces delante de mí, supongo que tenía peor aspecto que en mi perfil de couchsurfing, es lo que pasa cuando se está de viaje. Lo de cuidar la imagen se vuelve algo menos que secundario. Fuimos al supermercado y después a su casa. El camino a su casa no tenía nada que ver con el cuidado centro de Tartu. Algunas calles estaban sin pavimentar y otras viviendas de madera parecía que se iban a caer por momentos. Vi una niña de unos once años vendiendo periódicos.

Karl vívía en un pequeño piso para un persona, eso sí, con su buen ordenador y pantallaza; se nota que estudia Ingeniería Informática. Como ambos estábamos cansados, nos pusimos a ver una peli. No sé cual, pero era una japonesa en blanco y negro en versión original con subtítulos en inglés. Me quedé sobada a los pocos minutos y no volví a despertarme cuatro horas después. Se debió pensar que era una chica extremadamente aburrida y no me extraña. Poca conversación le debí dar.

Cuando me desperté me preguntó si quería salir de fiesta. ¡Claro que sí!
Tras tomar unas cervezas en el parque junto a su casa nos fuimos a una fiesta de anime japonés. La gente iba disfrazada y repartían sushi. De pronto empezaron a poner música de Estopa y flamenco a lo que la gente intentaba bailarlo. Recapitulemos: Estonios disfrazados de dibujo manga bailando flamenco.
Cuando nos aburrimos cambiamos de bar. Se empeñó en ir a uno que decía que estaba muy bien, pero no le dejaron entrar. Me dijo: “seguramente nos han echado porque me intenté ligar a la novia del portero”. Me parece razonable.
Al día siguiente me fui a ver la ciudad. Y me encontré con lo siguiente:






Termino con la típica señal de tráfico que cada vez que la veo pienso en Jack Nicholson intentando no pisar las líneas del paso de cebra.








